
Soy un pediatra atrapado en la mente de un científico o más bien, la mente de un científico atrapado en el cuerpo de un pediatra. Desde que recuerdo he querido dedicarme a la pediatría, y desde que conocí el alcance y las implicaciones del estudio del cerebro me ha apasionado saber más acerca de ello. Cuando tuve la oportunidad de decidir mi carrera, no lo dudé y decidí hacer neurología pediátrica.
El camino ha sido largo y muy duro desde mi natal Ciudad de México hasta mi amada Barcelona; desde los estudios en medicina y las especialidades en mi país natal, hasta los estudios de maestría y doctorado en mi país de acogida. Más de diez años han pasado y ahora puedo dedicarme con calma, sin prisas, con pasión y con rigor científico al estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades neurológicas de la infancia.
Siempre estaré agradecido con mis maestros, pero sobre todo con todos los pacientes que me han enseñado a ser la persona y el profesional que hoy soy. Si alguna vez nuestro camino se cruza y tengo la fortuna de tenerte a tí o a tu hijo o hija como paciente, podrás tener la certeza de que dedicaré todo mi empeño en darte la mejor atención médica posible con el mayor rigor científico, esperando no perder con ello la calidez y trato humano indispensable para los momentos de enfermedad.